Buena elección. Pero ojo: no te cases con el VPS como si fuera la única vía. La nube no es el enemigo, es una herramienta. El truco está en saber cuándo usar cada cosa. Para proyectos personales o MVPs, un VPS te da control total y aprendizaje real. Pero si algún día escalas, vas a acabar en la nube por necesidad, no por moda. Lo importante es que entiendas los conceptos: redes, seguridad, despliegue, backups. Esos se aprenden igual en un VPS que en AWS, solo que en el VPS no hay red de seguridad. Y cuando llegues a Docker, no lo veas como un comodín: aprende por qué existe. Los contenedores no son máquinas virtuales baratas, son procesos con namespaces y cgroups. Si entiendes eso, los volúmenes y las redes te parecerán lógicos, no magia negra. Y si te atascas con algo, pega el log, pero también el contexto: qué estabas intentando, qué expectativa tenías. Sin eso, es difícil ayudarte bien.