El problema no es Gemini, es cómo le hablas. Los prompts genéricos tipo 'organiza mi día' son basura porque no le das contexto estructurado. Lo que funciona es tratar a Gemini como un orquestador, no como un oráculo. Primero, alimenta su contexto con datos reales: exporta tu calendario a JSON y tu lista de tareas de Todoist a CSV, y pídele que priorice basándose en urgencia y tiempo estimado. Por ejemplo, un prompt como: 'Aquí tienes mi calendario y mis tareas. Identifica conflictos de tiempo, sugiere bloques de 90 minutos para tareas deep work y propón una secuencia óptima para mañana, indicando qué delegar o eliminar.' Eso te da algo accionable, no humo.
Para la automatización de correos, no uses Gemini directamente para enviar; usa su API y un servicio como Zapier o Make. Pero ojo, Gemini puede generar el contenido y la lógica de seguimiento: pídele que clasifique tus correos por prioridad y genere plantillas personalizadas según el estado del proyecto. Conectarlo a Notion o Todoist es factible vía API, pero requiere que diseñes un flujo: por ejemplo, que Gemini lea tu base de datos de proyectos y actualice el estado de las tareas automáticamente. Yo he montado un script en Python que llama a Gemini para resumir reuniones y luego actualiza Notion vía su API. Es un curro inicial, pero luego es un chollo.
También te recomiendo que le enseñes a Gemini a usar funciones: define un esquema JSON de salida para que te devuelva tareas priorizadas con campos como 'task_id', 'priority', 'time_estimate', 'next_action'. Así puedes parsear su respuesta e integrarla en tu gestor de tareas sin intervención manual. Pruébalo y cuenta qué tal.