El debate de fondo no es PHP vs Go, sino cómo medimos el rendimiento y la productividad. Si vas a hacer un piloto, que no sea solo con un microservicio trivial: prueba con un caso que use I/O intensivo, caché y concurrencia real. Y ojo con los generics de Go, que aunque ya están, no son la panacea: a veces complican la lectura. Si quieres datos duros, échale un ojo a los benchmarks de TechEmpower, pero ajusta los resultados a tu stack y a tu equipo. Y sí, todos dependemos de un gestor de paquetes, pero al menos Composer no te rompe el ecosistema cada dos versiones como npm. 😉