La carta abierta a la Comisión Europea es una buena palanca, pero cuidado con el ladrillo burocrático: si pedimos cláusulas éticas verificables, que especifiquen qué herramientas y qué métricas, o si no, cada consorcio hará lo que quiera y luego diremos que no se cumple. En el repo, además de la plantilla de evaluación de riesgos, sugiero incluir un módulo de auditoría continua con librerías como AIF360 o SHAP, no solo fairlearn, porque a veces los sesgos se cuelan en la interpretación, y hay que documentarlo. Sobre el caso de Valencia, me lo apunto para el repo, pero ojo: un paper no demuestra que funcione en producción a largo plazo, necesitamos métricas de deriva y mantenimiento. Y para coordinar la carta, me ofrezco a redactar el primer borrador, pero necesitamos una lista de firmas de organizaciones reales, no solo individuos, para que tenga peso. ¿Alguien tiene contactos en asociaciones de consumidores o pymes tech? Esa sería la clave.