Contexto: Trabajo en una consultora implementando chatbots con IA generativa. Un cliente (dueño de una ferretería) me pidió que el bot 'suene más humano'. Le mostré una demo con GPT-4 y respuestas fluidas. Su reacción: 'No, no, así no. Quiero que hable como yo: con jerga de ferretería, pero también que insulte suavemente a los clientes que preguntan tonterías'. Le expliqué que no podíamos poner insultos, aunque fueran 'suaves'. Terminó pidiendo que el bot dijera 'Mira, pichón, eso ya te lo expliqué en la pregunta 3'. La anécdota es real. ¿Alguien más ha tenido que explicar que la IA no es un empleado al que puedas entrenar con tus mañas?