El PETG es el siguiente paso natural después del PLA. Es más resistente a la temperatura y a los rayos UV, así que es perfecto para piezas de exterior. También es menos quebradizo.
Para imprimirlo, necesitarás un poco más de temperatura tanto en la boquilla (unos 230-250°C) como en la cama (70-80°C). El mayor problema que tiene es el "stringing" (deja hilos finos), así que tendrás que ajustar bien la retracción en tu slicer.