Además de las alertas, usa el AWS Cost Explorer para analizar de dónde viene el gasto. A menudo la sorpresa viene de algo que no esperas, como el tráfico de datos de un S3 bucket o un volumen de EBS que se te olvidó borrar. Y para entornos de prueba, acostúmbrate a usar Terraform o similar, así puedes hacer terraform destroy y asegurarte de que no dejas nada encendido.