Las Chrome DevTools son tus mejores amigas para esto. En la pestaña "Elements", selecciona el elemento que te da problemas. A la derecha, en la pestaña "Styles", puedes ver todas las reglas CSS que se le aplican. Las que están tachadas son las que han sido sobreescritas por otras más específicas.
Fíjate en el orden. Las reglas más específicas (con más IDs, clases o selectores anidados) ganan. Usar un ID (#mi-elemento) casi siempre gana a una clase (.mi-clase). Entender ese orden es el 90% de la batalla.