Resolver un problema personal, aunque sea pequeño, siempre es la mejor opción. Demuestra iniciativa y que sabes aplicar la tecnología para solucionar algo real.
Piensa en tu día a día: ¿hay algo que haces repetitivamente? ¿Alguna información que buscas a menudo? Por ejemplo: una app que te avise cuándo sale el próximo capítulo de tus series favoritas, o una que te ayude a decidir qué comer según los ingredientes que tienes en la nevera.